Guía para viajar con un pequeño en avión 

¿Desde cuando puede volar un pequeño recién nacido? ¿Hasta qué edad no paga billete? ¿De qué manera puedo solicitar una cuna? ¿Le van a doler los oídos? ¿Qué sugerencias debo proseguir durante el vuelo? ¿Hay cambiador en el aeroplano? Si bien lleves toda la vida accediendo y saliendo de los aeropuertos como Pedro por tu casa, la primera ocasión que te subirás al aeroplano con tu pequeño recién nacido se ve que nunca hubieses salido de tu vecindario.

Sabes de más que los aparatos electrónicos van en una bandeja además de esto en el instante de pasar por los controles de seguridad más, ¿y el carro? ¿Se dobla? ¿Se pasa abajo del arco? ¿Se factura?

En esta guía para viajar con un pequeño recién natural de aeroplano, te dejamos la contestación a todas y cada una esas cuestiones que mismos nos hicimos y a las que nos habéis mandado múltiples de nosotros.

Si te sirve de ayuda, puedes mandarla con otra gente a las que piensas que puede serles servible y si no has encontrado satisfacción a alguna otra cuestión sobre el tema, puedes dejarnos un comentario en el final del artículo a fin de que la información esté asequible a todo el planeta. Nos encargaremos de responderte lo ya antes viable y de ocupar la guía.

Antes de llegar al aeropuerto: Edad mínima para viajar, tarifas, taburete y/o cuna.

¿Desde cuando puede viajar en aeroplano un pequeño recién nacido?

“Mira, esos 2 se llevan la palma” esto fue lo que oímos decir a 2 progenitores que viajaban con su hijo de unos siete años mientras que embarcábamos en la capital española con destino a Tokyo. Con unas trece horas de vuelo directo por enfrente y un pequeño recién nacido de cinco meses, nos transformamos en el foco de las miradas de ciertos usuarios que no sabían verdaderamente bien si felicitarnos (enhorabuena por vuestra bravura), sentir pena (no les quedará otra), llevarse las manos a la cabeza (a quien piensa someter a un pequeño recién nacido tan reducido a afín viaje) o bien atravesar los dedos (“espero que no me toquen al lado”). Nuestro primer vuelo con pequeño recién nacido fue un vuelo corto a Las Palmas de Enorme Canaria cuando Koke tenía un mes.

Desde ahí y después de volar además de esto a Palma de Mallorca, comenzamos este #chinchetaTrip en familia en el que, durante nueve meses, esencialmente todos y cada uno de los vuelos tienen bastante más de siete horas de duración. Hace ya un tiempo mentamos que no hay ninguna contraindicación médica (en un embarazo normal), para viajar en aeroplano encinta y que las limitaciones que aplican las compañías aéreas, guardan relación con evadir la ocasión de que la madre se ponga de parto en el aeroplano.

En la situación de un pequeño recién nacido, desde el momento en el que sale del centro de salud (generalmente dos días después de nacer) y si no tiene ningún inconveniente de salud específico, puede montarse en un aeroplano igual que se montaría en algún otro medio de transporte. De todas y cada una maneras, las principales incomodidades que padecemos los mayores en el transcurso de un vuelo guardan relación con el espacio y las limitaciones de movilidad. Inconvenientes que a un pequeño recién nacido, en sus primeros meses de vida, no le afectan básicamente.

Hay que proseguir ciertas pautas a fin de que el vuelo sea lo realmente agradable para el pequeño recién nacido, para los progenitores y para todos los demás usuarios (y que tiene su contestación en el parágrafo “DENTRO DEL AVIÓN”).

¿Qué cuota se le aplica a un pequeño recién nacido? ¿Viaja en taburete, en brazos o bien en cuna?

Los jóvenes inferiores de dos años que no llenan taburete abonarán el diez por ciento de la cuota. En esta situación viajarán en los brazos de sus progenitores y si el vuelo es intercontinental, se puede solicitar la cuna para pequeños recién nacidos de más alto 11kg. Estas cunas no tienen la posibilidad de reservarse con cierta antelación on-line. De ahí que, es notable contactar con la compañía para pedirla lo ya antes viable o bien escogiendo (de ser posible) los asientos que tienen este sistema.

Si la reserva anterior de asientos es imposible, es notable llegar con tiempo al campo de aviación y recordárselo a los azafatos en tierra durante el embarque a fin de que nos sitúen en los asientos en los que se puede montar la cuna y a los de aire a fin de que sepan que queremos emplear ella a lo largo de el vuelo. Puede acontecer que en el aeroplano vayan más pequeños recién nacidos que cunas.

Comúnmente, las compañías aéreas tratan de hacer más simple absolutamente la calma en vuelo de la gente que viajan con un pequeño recién nacido, situándote en asientos cerca de los baños y las salidas de urgencia más todo es dependiente de la disponibilidad y del número de pequeños recién nacidos.

En la situación de Iberia entre otras muchas cosas, tendrás que solicitar la reserva de la cuna a través de la Oficina de Iberia en tu país, donde además de esto podrán informarte de la ocasión de reserva de taburete adelantado para ti en la zona destinada a la cuna. En relación de la clase en la que viajes, la reserva adelantada de taburete tendrá un costo agregada.

Si el pequeño recién nacido va a ocupar un taburete propio, se le aplica una cuota semejante a la de los jóvenes entre dos y once años que supone una rebaja con relación al costo del billete de los mayores, mas que es diferente en funcionalidad de la cuota. Para estas situaciones, puedes llevar contigo una silla de vehículo homologada en la que puede ir el pequeño recién nacido durante el vuelo. Durante el despegue y el aterrizaje vas a deber sujetarlo en brazos utilizando un cinturón alterno que se engancha al del adulto acompañante y que te entregará el plantel de vuelo.

En el aeropuerto: Facturación, controles de seguridad y embarque.

¿Dónde puedo facturar? ¿El carro cuenta como equipaje? ¿El pequeño recién nacido puede conducir equipaje de mano propio?

– Mostrador para familias. Muchas compañías aéreas tienen un mostrador específico para familias o bien las atienden por el mostrador escogido para los usuarios de tarjetas de puntos o bien V.I.P. De ahí que ya antes de tragarte toda la fila completa, pregúntale a alguien del personal de la compañía aérea con la que volarás en que fila debes ponerte.

– Facturación. El pequeño recién nacido puede conducir un bulto propio como equipaje de mano. Además de esto, el auto no cuenta como bulto plus si te lo quieres quedar contigo. Puedes facturarlo o bien llegar con él hasta la puerta del aeroplano y dejarlo ahí a fin de que lo bajen a la bodega. En el final del vuelo te lo vas a localizar otra vez en la puerta de salida y si haces una escala, además de esto. Si tienes un carro cuyas dimensiones están toleradas en cabina (como es la situacion del nuestro) puedes subirlo al aeroplano.

– Controles de seguridad. Lo mismo pasa con los controles de seguridad y en ciertas ocasiones además de esto con las aduanas/control de pasaportes. Fíjate si en el campo de aviación que estás, tiene uno específico para familias y no te cortes en consultar si no lo hallas. Si vas con carro, al llegar al control tendrás que doblarlo para pasarlo por el scanner (acuérdate de que este momento va a precisar sacar todo cuanto llevas metido debajo que tiende a ser similar a un mercadillo en sí) y atravesar con el pequeño en brazos abajo de los detectores de metales. Si el pequeño es un nacido hace poco, es posible que te dejen que no pase abajo del arco del descubridor de metales, mas es dependiente un tanto del procedimiento de la persona que esté en ese momento en el puesto.

Dentro del avión: ¿Le van a doler los oídos? ¿Va a poder descansar?

– Los momentos clave de un viaje en aeroplano, son el despegue y el descenso. Es dónde se genera un cambio de altura más brusco y dónde los mayores apreciamos más la presión en los oídos. Lo mismo le pasa a los pequeños recién nacidos. De ahí que, si el pequeño recién nacido toma pecho, es recomendable ponerlo a mamar en estos momentos y si no, ofrecerle el mamadera o bien un chupete. Osea, proseguir prácticas que lo inviten a tragar a fin de que estos cambios le incordian lo menos viable.

– Hidratar al pequeño recién nacido durante el vuelo. Esta es una sugerencia además de esto para los mayores. En el transcurso de un vuelo se genera una deshidratación más grande que en el momento en que nos hallamos en tierra. Este es la causa de que la tripulación ofrezca agua habitualmente a los usuarios. Con los pequeños recién nacidos pasa lo mismo. Por lo que hay que acordarse de darle pecho o bien en su defecto, mamadera más ocasiones.

– Mudarle de situación. Esencialmente si el vuelo es extenso. Igual que en un viaje en turismo es requisito parar cada dos horas exactamente, dejar a un pequeño recién nacido siete horas metido en una silla o bien cuna en exactamente la misma situación en el aeroplano, tampoco es recomendable. Ofrecerle un recorrido por el aeroplano esporádicamente y estar pendiente de que esté limpio y seco. Sin duda ya antes no te habías fijado, más los baños de los aeroplanos tienen cambiador para pequeños recién nacidos.

– Procurar que tenga algo de privacidad. Es viable que las luces del aeroplano estén encendidas en momentos en los que el pequeño recién nacido está dormido. Puedes llevarte un pañuelo, una muselina o bien algo con lo que poder hacerle una tienda de operación improvisada para resguardarle algo de la luz y del estruendos del aeroplano.

UNA VEZ EN EL DESTINO ¿Tiene jet lag los pequeños recién nacidos?

El jet lag es una sensación que se genera merced a un cambio radical en las horas del sueño. Cuando los pequeños recién nacidos son muy chicos, sus ciclos de horas de sueño son bastantes, por lo que no es tan complicado mudarle de huso horario. Si charlamos de un pequeño con inconvenientes de dormir es posible que lo padezca más, mas por nuestra experiencia, solo es un día “de confusión”. Nos tumbamos con él en cama para aliviarle y al día después se hallaba arreglado.

Una enorme impulso, es buscar vuelos directos. Por definición, el fracaso es menor y comúnmente, tienen horas geniales de salida y llegada en lo que a luchar el jet lag guarda relación. Aparte de descansar lo realmente viable dentro (y no volverse orate a conocer mil películas), hay que procurar hacerse al horario local lo antes posible.

La paciencia de los progenitores, de igual manera que en el vuelo, es principal una vez en destino. No se debe alarmarse si el pequeño llora “a destiempo”. Sencillamente, a veces desea dormirse y no puede o bien debería descansar más no desea. Hay que mantener la calma. La localidad a la que hemos ido, no se irá de ahí. Puede ser un perfecto momento para ordenar y revisar bien la visita para el resto de días. Dicho sea de paso, no seamos exageradamente ambiciosos con los proyectos normalmente.

Hay que tener en cuenta que no vamos a salir del hotel o bien la residencia en la que estemos cuando queremos, sino más bien “cuando el pequeño recién nacido quiera”. Nos hallamos en un nuevo horizonte viajante. Se terminaron las prisas para poder ver todo con la lengua fuera. Hay que concienciarse de que el ritmo del viaje, de momento no lo marcamos mas eso no supone que no tengamos la posibilidad gozarlo.

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